Esta entrada tiene una historia detrás que me gustaría compartir. Es viernes y gracias a Dios puedo regresar a Veracruz para estar con mi familia, solo es un día y medio pero vale la pena, llego a la central para tratar de encontrar boleto lo más pronto posible y como lo esperaba ya no había boletos para la salida de las 6:30, eran 6:10 cuando llego mi turno y lo más cercano era a las 7:45, 'Bueno, la cosa es llegar', así que me toca esperar, doy vueltas por la terminal, decido sentarme un rato (enfrente de un puesto de pan de El Globo, solo esperaba que el pan se levantara y se metiera a mi boca o que algún amable cliente me invitara uno, lo primero que pasara...), y llega la hora, faltan 15 minutos y pienso que ya es tiempo, me levanto y voy hacia la sala de espera, me quedo afuera, el camión no ha llegado, llego la hora y no escucho el anuncio de la salida, me preocupo pero sé que tiene que llegar así que no me desespero, 5 minutos después de la hora, por fin llega, enseño mi boleto, me subo y me siento en mi lugar, nunca tengo grandes expectativas en cuanto a mi acompañante, generalmente no pasa nada peculiar, pero esta vez no es así, una linda chica se acerca y me pide permiso, me levanto y se sienta, es buena onda y parece accesible a una buena platica, pero hay algo que me hace retraerme, me recuerda a alguien, de repente comienzan las películas y oh sorpresa otra vez, la última película de crepúsculo aparece en escena, y mi reacción no se hace esperar, ella dice: "parece que no es mucho de tu agrado" yo digo: "pues...", ella dice: "si lo sé.. y sonríe"... y comienza una plática muy amena acerca de la película, en fin... el viaje continua y no hablamos más, yo tengo 23 años y estoy por terminar mi carrera, ella está comenzando la suya por lo que intuyo que tiene 18, no le pregunto, no quiero que piense otra cosa, me dice que su novio estudia en la misma universidad en la que yo estudié, no me decepciono (de que tiene novio) no buscaba nada más, pero sé que no debo avanzar más, así llegamos a nuestro destino, bajamos, ella va a recoger su maleta, yo solo llevo una mochila, bajo los escalones, la veo y me despido, ni siquiera de mano o de beso, solo le dije adiós y así termino, avance a la sala de espera de las llegadas, veo a mi papá y a mi mamá con mi hermana, me alegro de verlos, los abrazo y todo continúa como esperaba...

¿Qué es lo que quiero decir?, ¿Recuerdan cuando dije que me recordaba a alguien?, si, así es, esa linda chica me recordó a Ella, y recalco esta peculiaridad, ella no era la más bonita del mundo (ni la chica de la historia, ni Ella) pero hay algo más, algo por lo que vale la pena luchar, la chica de la historia tenía un poco de eso, no sé qué tanto porque no pudimos platicar más, pero Ella era especial, había algo que la distinguía de todas, había porque ya no sé si sigue siendo así, espero que sí...

Retomando la historia del primer párrafo. Todo parecía ir normal, llegue a casa, eran las 12:00 pero mamá me ofreció de cenar, así que acepte, ¿Cada cuánto puedo disfrutar de la comida de mamá?, es un privilegio, nunca volveré a ver la comida de mamá igual ahora que estoy lejos, la comida más cara del mundo no se compara con lo que mamá hace y me da con todo su cariño aunque no sepa de lo mejor nada se compara, así que con un gusto enorme me como sus calabacitas y un poco de carne enchilada, todos se van a dormir y yo me quedo en la mesa, es normal, todos están cansados y hay cosas que hacer mañana, termino mi cena, me quedo unos momentos sentado en el sillón de la casa, me levanto y subo las escaleras, es hora de dormir, me acuesto en mi cama (el paraíso), cierro los ojos y... se abre un paréntesis en mi vida en forma de sueño.

Sueños, parece que son el único camino de volver a ver a Ella, así es, de repente me encuentro en el mundo de los sueños y ahí esta su hermana, me veo con ella, estudiando (?), aparece otra escena que no es tan lucida por lo que no recuerdo bien, de repente estoy a fuera de su casa, no es como la recuerdo, va a haber una fiesta, su mamá me invita a comer algo, digo que no, estoy afuera, y de repente Ella sale, no la veo, no puedo, saluda a alguien que venía conmigo, no recuerdo si me saluda, no sé si es porque yo no quiero o Ella no quiere, no la veo a la cara, sigo sin poder hacerlo, se mete a su casa que no es su casa, parece que la fiesta comienza y todo se cierra, como con una cortina de metal, de esas de las tiendas, una vez afuera solo pienso, ¿Porque no estoy adentro?, ¿Por qué no la pude ver?, ¿Porque no la salud?.... solo me quedo a fuera, después pasan otras cosas pero las considero irrelevantes por ahora, como si de un viaje se tratara. Despierto y no lo puedo creer...

El recuerdo de Ella me recordó algunas que otras palabras, que me recordaron una respuesta no dicha, una cosa es lo que somos y otra es lo que podemos llegar a ser, una actitud de derrota y de perdedor, solo se puede cambiar corriendo el riesgo, actuando, solo así habrá un cambio, pero aquellos que no actúan están destinados a no cambiar, vivir en un confort es lo más fácil, salir de él no lo es, puedes cambiar pero solo si tú te decides, es una tristeza cuando la gente no lo intenta, y deja que sus miedos y sus temores los dominen, y es mucho peor cuando las personas aceptan esto como su realidad, como que las cosas no pueden cambiar, como que están destinadas a ser así, es una decepción cuando conozco a gente así, pero es una tristeza cuando es alguien a quien quiero tanto... las cosas pueden cambiar, pueden ser mejores, pero solo cuando tú decides cambiar y actuar como se debe, lloraras y a veces no podrás pero si sigues haciendo lo mismo, volver a tus malos hábitos, nunca cambiaras nada... y mucho menos tú, yo lo puedo decir porque yo he estado en esa posición, de perdedor, de derrota, pero hay que saber levantarse de esa senda, la senda de los errores, yo he caminado por ahí, y sé que se puede lograr, no esperaba de Ti la perfección ni mucho menos, pero esperaba el valor, que la fuerza se levantara en Ti, que demostraras que se podía cambiar, los conceptos equivocados, los prejuicios, que vieran brillar en Ti una nueva luz y que cambiaras tu destino, aun creo que puedes, incluso si yo no tengo nada que ver, aún tengo esperanza pero al final no está en mi poder cambiarte a Ti, está en tus manos y yo no puedo hacer más que seguir soñando y esperando que algún día nos encontremos en los sueños y te pueda saludar, y podamos platicar y te pueda ver, en un campo libre sin temor de nadie, porque en sueños parece que es la única forma en que te puedo ver.


One Comment

  1. Supongo que a veces pasa, pero como dicen las abuelitas, el tiempo soluciona todo

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